PASTA


El día mundial de la pasta hay que celebrarlo todos los días.




#1 Revivir la pasta

Uno de los trucos que no fallan y que utilizo para revivir la pasta es el siguiente: al hervirla con su sal, tendremos que guardar un poco del agua de cocción. La pasta, una vez cocinada, va a seguir absorbiendo agua por lo que es muy probable que tienda a secarse. De esta forma sólo tendríamos que ir añadiendo ese agua poco a poco para que la pasta recupere su estado inicial.

#2 Cocer la pasta directamente en la salsa

Si queremos hacer una pasta diferente, con un extra de sabor, una buena opción es cocinar la pasta directamente en la salsa que la acompañe. Ahora bien, resultan precisas las siguientes aclaraciones. Si la pasta va a absorber únicamente agua y nuestra salsa es muy espesa, ya podemos deducir que no va a funcionar. Otro inconveniente es el tiempo: he tenido ocasión de observar que la cocción de la pasta directamente en la salsa es mucho más prolongada que si lo hiciéramos con agua.

Lo que mejor me ha funcionado ha sido la doble cocción: si contamos con una pasta que se cocina en 8 minutos, los primeros cuatro la introduciremos en agua y los restantes en la salsa. Además al guardar parte de ese agua podemos ir jugando con las texturas.

Funciona muy bien la pasta cocida en salsas de tomate, en leche o incluso en vino. Me gusta también cuando hago guisos de carne, rescatar todo el caldo y cocer allí la pasta.  

#3 Tostado de la pasta

Otra idea curiosa nada común. Introduce la pasta en el horno y tuéstala ligeramente por el tiempo que haga necesario a 180 grados. Con ello conseguiremos que el sabor de la pasta cambie por completo. El sabor es difícil de describir pero tiende a fruto seco. Lo mejor es que lo probéis.

#4 Imitar la pasta fresca

Una buena forma de imitar la pasta fresca es hidratar la seca por unos minutos en agua fría. A diferencia de los trucos anteriores, aquí no hablamos de variar el sabor sino únicamente la textura. Lo que sí hay que tener en cuenta es que el tiempo de cocinado con esta técnica se va a reducir.

 #5 Evitar que se pegue la pasta

¿Aceite al agua? Siempre se ha dicho que si echabas aceite al agua de cocción ya no se pegaba la pasta. Seguro que habrá personas a las que le habrá funcionado, pero diría que no es eficaz. El mejor consejo que os puedo dar y que he ido descubriendo a lo largo de estos años no es otro que alterar el orden de las cosas.

Comienza por la salsa. Imagina una carbonara. Pues tenla lista y ponte a continuación a cocer la pasta. Remueve para separarla dentro del agua y una vez finalizada viértela sobre la salsa.

¿Y si la pasta la quieres para una ensalada? Aquí no hay salsa. Bueno pues la coceremos lo mínimo posible; si se nos indica entre 6 a 8 minutos, apagaremos el fuego sobre los 5 o 6. Escurriremos y daremos unas vueltas con aceite de oliva. No se debería lavar la pasta puesto que le quitamos todo el sabor.

#6  El punto de la pasta

Más hecha o menos hecha. Más cocida o menos cocida. Al dente o pasada de cocción. Llámalo como quieras. Hazla a tu gusto.

Aquí quiero dar un método bastante peculiar para saber cuando están hechos los espaguetis: consiste en arrojarlos contra la pared de tu cocina y si se pegan durante unos segundos, están perfectos. No recuerdo dónde lo descubrí, pero si se da el caso merece la pena probarlo.

#7 Receta de la boloñesa

Finalizamos dando una de las recetas más resolutivas para la pasta. La boloñesa. Necesitarás partir de un sofrito de ajos, cebolla, puerro, pimiento y zanahoria. Cocina la carne picada durante unos segundos y añade el tomate, vino tinto y agua hasta cubrir. Pon bastante pimienta, orégano, comino y unas hojas de laurel.

La boloñesa requiere tiempo, cocciones muy lentas y largas. Puedes hacer una variación final; una vez reducida, añade medio vaso de leche. La suavizarás a la par que darás algo más de cremosidad.

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